(Antes de contratar a un arquitecto o constructora)
Una reforma grande puede mejorar tu vida… o convertirse en una pesadilla llena de retrasos, gastos inesperados y decisiones frustrantes. Aquí tienes los errores más frecuentes y cómo evitarlos.
❌ Error 1: pensar solo en decoración
Una reforma no es cambiar puertas y muebles. Es replantear instalaciones, aislamiento, luz y distribución. Lo estético es lo último.
❌ Error 2: pedir presupuesto sin proyecto
La constructora “inventará” números porque no hay un proyecto claro que presupuestar. Resultado: desviaciones enormes.
Solución: siempre proyecto técnico primero.
❌ Error 3: elegir el más barato
Los precios bajos suelen ocultar:
-
partidas incompletas
-
materiales muy básicos
-
mano de obra insuficiente
❌ Error 4: no revisar instalaciones
Aunque no lo veas, las instalaciones son el 60% de los problemas futuros.
❌ Error 5: no considerar ruido y aislamiento
La mayoría de viviendas antiguas tienen malos aislamientos acústicos: ruido de vecinos, eco, falta de confort.
❌ Error 6: empezar sin plan de vida
Antes de diseñar hay que analizar cómo vives: horarios, teletrabajo, niños, aficiones, privacidad, almacenaje real.
❌ Error 7: no controlar decisiones durante la obra
Cada cambio cuesta dinero. Tener a alguien que revise y aconseje es clave.
🧩 Conclusión
Una buena reforma empieza antes de pedir presupuestos. Tener una guía clara y acompañamiento profesional evita un exceso de improvisación, dudas y gastos inesperados.